La leyenda del sol y la luna
México, pueblo mexica (Teotihuacán)
Qué explica: Cómo nacieron el Sol y la Luna, y por qué en la luna llena se ve un conejo.
Hace muchísimo tiempo, antes de que existiera el día, el mundo estaba siempre a oscuras. Los dioses se reunieron en Teotihuacán, un lugar sagrado, y se preguntaron: «¿Quién de nosotros se atreverá a convertirse en el Sol para alumbrar la Tierra?».
Primero habló Tecuciztécatl, un dios rico y orgulloso, vestido con plumas brillantes. «Yo seré el Sol», dijo, y ofreció oro, jade y piedras preciosas. Los dioses buscaron a alguien más, y sus ojos se detuvieron en Nanahuatzin, un dios pequeño, humilde y enfermo, que solo podía ofrecer espinas, ramas de pino y su buen corazón. Aun así, dijo que sí.
Los dioses encendieron una hoguera enorme. Quien saltara a sus llamas se volvería luz. Tecuciztécatl corrió hacia el fuego, pero el calor le dio miedo y se detuvo. Lo intentó cuatro veces, y las cuatro se echó para atrás.
Entonces Nanahuatzin cerró los ojos, respiró hondo y saltó sin dudar. Al poco rato, por el oriente, apareció un sol grande y dorado. Avergonzado, Tecuciztécatl saltó también, y salió un segundo sol, igual de brillante.
«Dos soles son demasiados», dijeron los dioses. Uno de ellos tomó un conejo y lo lanzó a la cara del segundo sol. Su brillo se apagó poco a poco hasta volverse la luz suave y plateada de la Luna.
Por eso, desde entonces, el Sol alumbra el día y la Luna acompaña la noche. Y en las noches de luna llena, si miras con atención, todavía puedes ver al conejo.
Lee la leyenda completa del sol y la luna → (con personajes, moraleja y las versiones maya e inca)
Enseñanza: El valor no depende de lo que tienes ni de cómo te ves. A veces el más humilde es el más valiente.
Preguntas para comentar
- ¿Cómo era el mundo antes de que existiera el Sol?
- ¿Qué ofreció cada dios y por qué crees que Nanahuatzin se atrevió a saltar primero?
- ¿Qué explica esta leyenda sobre la Luna?