Escucha este cuento
Gratis · elige una voz
Hace unos meses, Andrés trabajaba en un edificio de ocho pisos. Su trabajo era muy importante: ¡era el asentador de bloques de concreto! Cada día, revisaba que cada bloque estuviera en perfecto estado, contaba cuántos había y se aseguraba de que estuvieran bien colocados. Un día, mientras hacía su trabajo, ¡oh, sorpresa!, descubrió que sobraban 100 bloques.
"¡Cien bloques!", exclamó Andrés. "¿Qué vamos a hacer con tantos?".
La solución era llevarlos a la bodega. Normalmente, tenían un camión para trasladar el material, pero ese día el camión no estaba disponible. ¡Imposible llevar los bloques uno por uno! Andrés pensó y pensó, ¡hasta que tuvo una idea brillante! Recordó que tenían una polea, que usaban para subir materiales pesados. "¡Ya sé!", dijo, con una sonrisa. "Usaremos la polea y un tarro grande".
Andrés colocó el tarro debajo de la polea. Subió el tarro un poquito y con cuidado colocó tres bloques dentro. Luego, con la ayuda de una cuerda, empezó a bajar el tarro lentamente. Se aseguró de que la cuerda estuviera fuerte y que los bloques bajaran con cuidado. Una y otra vez, Andrés subía el tarro, lo llenaba con tres bloques, y lo bajaba con la polea. Era un trabajo repetitivo, pero Andrés estaba contento de haber encontrado una solución.
Pero, ¡oh, no! Después de bajar muchos tarros llenos de bloques, algo inesperado sucedió. De repente, Andrés sintió que se elevaba del suelo. ¡Estaba subiendo por la cuerda! La polea lo estaba jalando hacia arriba. Asustado, Andrés intentó soltar la cuerda, pero estaba tan sorprendido que no pudo reaccionar. Subió cada vez más rápido, ¡como un cohete!
En el tercer piso, ¡pum!, chocó contra el tarro que estaba subiendo con bloques. El golpe fue fuerte y sintió un dolor agudo en el hombro. ¡Se había fracturado la clavícula! A pesar del dolor, Andrés era un trabajador muy dedicado. Respiró hondo y decidió continuar con su trabajo, aunque más despacio.
Siguió bajando los bloques, con cuidado y paciencia. Pero la mala suerte parecía perseguirlo. En un momento de descuido, sus dedos quedaron enganchados en la polea. ¡Ay! Aunque le dolía mucho, no se rindió y continuó con su tarea. Era un poco torpe, pero poco a poco fue terminando de bajar los bloques.
Después de ese día tan accidentado, Andrés se tomó un descanso para recuperarse de su fractura. Poco a poco, el dolor fue disminuyendo y se sintió más fuerte. A los pocos días, ya estaba listo para volver al trabajo. "¡A bajar bloques!", dijo con entusiasmo.
Y así, Andrés volvió al edificio. Con la experiencia del día anterior, pensó en una mejor estrategia. ¡Pero no pudo evitar usar la polea de nuevo! Subió el tarro y empezó a llenarlo de bloques. Bajó un par de tarros con mucho cuidado hasta que... ¡otra vez! La polea se puso traviesa y Andrés salió disparado hacia arriba.
¡Pum! Otra vez chocó contra el tarro y, ¡ay!, la clavícula le dolió aún más. Parece que esta vez se la había fracturado de nuevo. Andrés aprendió que algunas veces hay que usar la cabeza y buscar otras alternativas cuando las cosas salen mal.
Esta vez, Andrés decidió tomarse un descanso más largo. Necesitaba recuperarse por completo para evitar más accidentes. Durante su descanso, Andrés pensó mucho en lo que había pasado. Se dio cuenta de que, aunque era importante ser un trabajador dedicado, también era importante ser cuidadoso y pensar en su seguridad. A veces, la solución más rápida no es la mejor.
Después de varias semanas, Andrés se recuperó por completo. Volvió al trabajo con una nueva actitud. Esta vez, en lugar de usar la polea, buscó una manera más segura de bajar los bloques. Habló con sus compañeros y juntos encontraron una solución: ¡construyeron una rampa! Con la rampa, podían deslizar los bloques suavemente hasta la bodega, sin necesidad de la polea.
Andrés aprendió una valiosa lección: que la seguridad es lo primero y que siempre hay alternativas para hacer el trabajo de forma segura y eficiente. Y aunque los bloques de concreto parecían traviesos, al final todo salió bien. Desde entonces, Andrés siempre recuerda la importancia de pensar antes de actuar y de buscar soluciones seguras para cualquier problema.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

No soy Messi, pero soy yo
Joaquín, un niño apasionado por el fútbol y su ídolo Lionel Messi, se sentía incómodo jugando con niños de su edad. Un día, decidió acercarse a ellos y le rechazaron. Sin embargo, gracias al consejo de su madre, Joaquín encontró la solución para hacer amigos y descubrió que no tenía que ser Messi para ser aceptado.

¡Cuidado en la obra! Una lección sobre seguridad vial
Los trabajadores de una obra en la vía se ven expuestos a peligros debido a la falta de seguridad vial. Con la ayuda de los niños de la ciudad, logran concientizar a la comunidad y transformar el lugar en un ambiente más seguro para todos. Esta historia educa sobre la importancia de la seguridad vial y el poder de la colaboración intergeneracional.

La Niña Distraída y los Accidentes Divertidos
Lucía, una niña distraída, sufre varios accidentes divertidos debido a su falta de atención. Sin embargo, un incidente peligroso le enseña la importancia de estar alerta y cuidarse a sí misma.

El Resbalón de Don Benito y la Lección Brillante
Don Benito, un zapatero muy rápido y apresurado, sufre un accidente laboral al resbalar en su taller. Durante su recuperación, aprende a valorar la seguridad, la calma y la compañía de sus vecinos, transformando su forma de trabajar y vivir.

El bosque de Juana y Mateo
Juana, una conejita traviesa, se enfrenta a un cazador y busca la ayuda del sabio árbol Mateo para mantener seguros a todos los conejitos del bosque. Juntos aprenden la importancia de respetar a los demás animales y encontrar formas seguras de divertirse. El bosque vuelve a ser un lugar feliz donde reinan la armonía y el respeto.

Javier y las Señales de Tránsito
Javier, un niño curioso, aprende sobre las señales de tránsito mientras pasea con su mamá. Convierte en ejemplo y promueve la seguridad vial entre sus amigos.

Camacho y Roque en la Aventura de la Seguridad
Camacho y Roque, dos amigos inseparables, aprenden sobre la importancia de la seguridad al encontrarse con situaciones inesperadas en su camino hacia la escuela. Al evitar a desconocidos y tomar decisiones responsables, descubren que siempre es mejor priorizar su bienestar y el de los demás. Una historia aventurera y educativa que enseña a los niños sobre la seguridad en la vida cotidiana.

Click y sus Amigos en la Ciudad del Ciberespacio
En la Ciudad del Ciberespacio, Click y sus amigos, Nube, Antivirus y Contraseñas Seguras, luchan contra un poderoso Virus cibernético que amenaza la seguridad de su hogar. Juntos, usando la unión y el trabajo en equipo, logran desactivar al Virus y recordar la importancia de proteger la información y ayudarse mutuamente, haciendo del ciberespacio un lugar más seguro y feliz.

El rescate en la playa
Tres amigos descubren la importancia de pedir ayuda cuando se enfrentan a una emergencia en la playa, y aprenden sobre el trabajo del equipo de rescate acuático.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



