Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozÉrase una vez, en un bosque encantado, una brujita llamada Brunilda. Brunilda era una bruja peculiar: le encantaba reír, preparar pociones burbujeantes y, sobre todo, su amigo Bartolomé, el ogro. Un día, Bartolomé invitó a Brunilda a una cita bajo la luz de la luna llena. ¡Brunilda estaba emocionadísima!
"¡Oh, qué me pongo!", exclamó frente a su espejo mágico. "¡Quiero verme guapa para Bartolomé!"
Así que Brunilda se propuso verse "más guapa". Primero, buscó su sombrero puntiagudo más elegante, uno adornado con plumas de murciélago. Luego, desempolvó su escoba voladora, asegurándose de que brillara como una estrella fugaz. Pero sentía que le faltaba algo más.
Mientras Brunilda caminaba por el bosque hacia el claro donde se encontraría con Bartolomé, se topó con el Lobo Feroz, que estaba sentado a la sombra de un árbol. El lobo, con su voz grave, la saludó:
"¡Hola, Brunilda! Veo que vas a algún lado. Pero, ¿no crees que tu nariz es un poco... grande? Tal vez deberías intentar hacerla más pequeña con un hechizo. ¡Te verías mucho mejor!"
Brunilda, que nunca había pensado mucho en su nariz, se sintió un poco insegura de repente. "¿De verdad es muy grande?", se preguntó. Queriendo agradar al lobo y verse "más guapa", sacó su varita mágica e intentó encoger su nariz. Después de algunos chisporroteos y un estornudo gigante, logró reducirla un poco. No era perfecto, pero pensó que se veía "mejor".
Continuó su camino, pero pronto se encontró con un Fantasma pálido flotando entre los árboles. El fantasma, con su voz etérea, le dijo:
"¡Brunilda! ¡Qué susto me has dado! Tu cabello... ¡Ay, tu cabello! Es un desastre. ¡Deberías alisarlo y darle un poco de brillo! Así serías una bruja mucho más... atractiva."
El cabello de Brunilda siempre había sido salvaje y rizado, pero ahora, gracias al comentario del fantasma, le pareció feo y desordenado. "¡Oh, cielos!", pensó. "El fantasma tiene razón". Rápidamente, conjuró un hechizo para alisar su cabello y añadirle un brillo artificial. Su cabello ahora era lacio y resplandeciente, pero se sentía un poco extraña.
Siguió caminando hasta que un Cuervo parlanchín se posó en su hombro. El cuervo, con su voz chillona, graznó:
"¡Crá, crá! ¡Brunilda, qué horror! ¿No vas a hacer nada con esas verrugas? ¡Deberías cubrirlas con maquillaje o un velo! ¡Nadie quiere ver eso! ¡Te verías mucho más guapa sin ellas!"
Las verrugas de Brunilda eran parte de ella, siempre lo habían sido. Nunca las había considerado algo malo, pero el comentario del cuervo la hizo sentir avergonzada. "¡Tienes razón!", suspiró. Buscó en su bolso un pañuelo y se cubrió las verrugas, sintiéndose aún más incómoda.
Finalmente, Brunilda llegó al claro donde Bartolomé la estaba esperando. Pero cuando Bartolomé la vio, frunció el ceño confundido.
"¿Brunilda? ¿Eres tú?", preguntó Bartolomé. "No te reconozco. ¿Dónde está tu nariz grande, tu cabello rizado y tus verrugas adorables? ¡Te veías mucho mejor antes!"
Las palabras de Bartolomé golpearon a Brunilda como un rayo. Se dio cuenta de que al intentar complacer a los demás, se había convertido en alguien que no era. Había perdido su esencia, su singularidad, ¡su "yo" brujil!
Con un suspiro de alivio, Brunilda agitó su varita mágica. Su nariz volvió a su tamaño original, su cabello se encrespó y sus verrugas volvieron a ser visibles. Se quitó el pañuelo y sonrió.
"¡Bartolomé, tienes razón!", exclamó Brunilda. "¡Soy mucho más feliz siendo yo misma!"
Bartolomé sonrió ampliamente. "¡Esa es la Brunilda que conozco y quiero! ¡Eres guapa tal como eres!"
Brunilda y Bartolomé disfrutaron de una maravillosa cita bajo la luz de la luna. Brunilda aprendió una valiosa lección: la verdadera belleza está en aceptarse a uno mismo, con todas las narices grandes, cabellos rizados y verrugas adorables. Y así, Brunilda siguió siendo la brujita feliz y peculiar que siempre había sido, ¡sabiendo que era única y especial! Desde ese día, Brunilda siempre recordaba: ¡Brujita, eres única!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la autoestima donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

No soy Messi, pero soy yo
Joaquín, un niño apasionado por el fútbol y su ídolo Lionel Messi, se sentía incómodo jugando con niños de su edad. Un día, decidió acercarse a ellos y le rechazaron. Sin embargo, gracias al consejo de su madre, Joaquín encontró la solución para hacer amigos y descubrió que no tenía que ser Messi para ser aceptado.

La historia de María y su amiga Sofía
María, una niña dulce y amorosa, lucha con el problema de hacerse pis en la cama por las noches hasta que su amiga Sofía le enseña algunos trucos útiles para superarlo.

La confianza de Luna
Luna, una niña con dificultades en matemáticas, aprende a confiar en sí misma y a encontrar soluciones creativas ante los obstáculos gracias a su conocimiento de las constelaciones.

La Fiesta de la Selva
Pedro, Simón y Max son tres amigos que viven en armonía en la selva. Un día encuentran a Leo, un león triste de ser siempre el rey. Juntos organizan una fiesta donde todos los animales demuestran su verdadero yo. Leo aprende que puede ser valiente y divertirse al mismo tiempo. Una historia sobre aceptarse a uno mismo y valorar la diversidad.

La radiante bailarina pelona
Yaye, una niña pelona pero radiante, persigue su sueño de ser bailarina y maestra de danza, inspirando a otros a seguir sus pasiones.

Carila y sus nuevos amigos del tiempo
Carila, una niña solitaria, viaja en el tiempo y encuentra amigos extraordinarios que la enseñan sobre amistad, valentía y diversidad, transformando su vida para siempre.

El viaje del patito hacia la belleza interior
Un patito feo busca su verdadera identidad en un viaje lleno de lecciones sobre la belleza interior y aceptación.

El ventilador mágico
En un pequeño pueblo de Argentina, el mágico ventilador Dani ayuda a Martina a encontrar amigos y descubrir el poder de la amistad.

La mesa mágica
Vero y Valen visitan el taller de carpintería del papá Pablo y lo ayudan a terminar una mesa mientras descubren cómo pueden ayudar a la hija de Pablo con sus problemas escolares.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



