Escucha este cuento
Gratis · elige una voz
Era un martes, o quizás un miércoles. Para ser sincero, no recuerdo el día exacto. Lo que sí recuerdo con absoluta claridad es el sonido. Un sonido que hizo bailar mis orejas y revolotear mi corazón como una mariposa atrapada en un frasco de mermelada. Ese sonido venía de ti.
Yo, un pequeño conejo llamado Benito, era conocido en el Bosque Susurrante por ser, bueno, un poco gruñón. Prefería masticar zanahorias a solas que jugar a las escondidas con los demás conejitos. La idea de compartir mi zanahoria favorita me daba escalofríos.
Ese día, estaba sentado bajo mi árbol favorito, un viejo roble con raíces retorcidas que parecían dedos arrugados, leyendo un libro sobre… ¡zanahorias, por supuesto! Estaba absorto en un capítulo particularmente fascinante sobre las diferentes variedades de zanahorias moradas cuando lo oí.
Era una melodía. Una melodía suave y alegre, como el canto de un arroyo cristalino. Al principio pensé que era el viento susurrando entre las hojas, pero el sonido era más… intencional. Más… musical.
Levanté la vista, con las orejas tiesas y alerta. La melodía se hacía más fuerte, guiándome como un hilo de lana brillante a través del bosque. Dejé mi libro de zanahorias (¡una herejía!) y salté en la dirección del sonido.
Me abrió paso entre helechos gigantes y matas de flores silvestres, mi pequeño corazón latiendo con curiosidad. Finalmente, llegué a un claro bañado por la luz del sol. Y allí estabas tú.
Eras una ardilla, una ardilla pequeña y regordeta con un pelaje brillante y ojos color avellana. Estabas sentada en una rama de un árbol, sosteniendo una hoja de roble entre tus patitas. Pero no era una hoja de roble cualquiera. ¡Era una flauta!
Soplaste suavemente en la hoja, y de ella salió esa melodía mágica. La melodía que había hecho bailar mis orejas. La melodía que había hecho revolotear mi corazón.
Me quedé allí, escondido detrás de un arbusto, observándote. Nunca había visto nada igual. No solo eras una ardilla que tocaba música, sino que tocabas con una alegría contagiosa. Tus ojos brillaban mientras soplaba en la hoja, y una pequeña sonrisa jugaba en tus labios.
Cuando terminaste la melodía, me armé de valor y salí de mi escondite. “Eso… eso fue hermoso,” dije, mi voz un poco temblorosa.
Te sobresaltaste y casi te caes del árbol. Tus ojos se abrieron de par en par, y dejaste caer la hoja-flauta. “¡Oh! No te había visto ahí,” dijiste, con la voz un poco agitada.
Me acerqué un poco más. “Soy Benito,” dije. “Y nunca había escuchado una música tan bonita.”
Te sonrojaste, y tus mejillas se pusieron rosadas. “Soy Alba,” dijiste. “Y… bueno, me gusta tocar música.”
Nos quedamos en silencio por un momento, mirándonos el uno al otro. Sentí algo extraño en mi pecho. No era el gruñido habitual que sentía cuando alguien se acercaba a mis zanahorias. Era algo diferente. Algo… cálido.
“¿Me… me tocarías otra canción?” pregunté, casi sin aliento.
Sonreíste, y recogiste la hoja-flauta. “Claro,” dijiste. Y luego, empezaste a tocar.
Esa tarde, Alba me tocó muchas canciones. Canciones alegres, canciones tristes, canciones que me hicieron reír y canciones que me hicieron pensar. Me contó historias sobre el bosque, sobre los pájaros que volaban alto en el cielo y sobre las flores que florecían en primavera.
Yo le conté sobre mi libro de zanahorias (aunque me sentí un poco tonto al hacerlo) y sobre lo mucho que me gustaba leer bajo el viejo roble.
Por primera vez en mi vida, me sentí… conectado. Conectado con alguien que no era yo mismo y mis zanahorias. Conectado con la alegría, con la música, con la belleza del bosque.
Cuando el sol comenzó a ponerse, Alba dijo que tenía que volver a casa. Me sentí triste de que se fuera.
“¿Vendrás mañana?” pregunté, con la esperanza pintada en mi rostro.
Sonreíste. “Claro que sí,” dijiste. “Si prometes no comerte mi flauta.”
Reí. “Lo prometo,” dije. “Prefiero escucharla.”
Alba se fue saltando entre los árboles, y yo me quedé allí, mirándola desaparecer. El sonido de su risa resonó en el aire mucho después de que ella se hubiera ido.
Esa noche, cuando me acosté en mi madriguera, no pude dejar de pensar en Alba. En su sonrisa, en su música, en su alegría. Me di cuenta de algo importante.
Me había enamorado. No de una zanahoria (aunque las amo mucho), sino de una ardilla. Una ardilla que tocaba música con una hoja de roble y que había hecho bailar mis orejas y revolotear mi corazón.
Al día siguiente, esperé a Alba bajo el viejo roble. Y cuando llegó, con su hoja-flauta en la mano, supe que este era el comienzo de una hermosa amistad. Una amistad que, quizás, algún día se convertiría en algo más. Porque el día que escuché su música, el día que mis orejas bailaron contigo, Alba, fue el día que mi corazón despertó.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



