Escucha este cuento
Gratis · elige una voz
Mishel tenía un bebé llamado Samuel al que le gustaba mucho, muchísimo, comer sandía. No le gustaba la manzana, no le gustaba el plátano, ni siquiera las galletas. ¡Solo sandía! Cuando Samuel veía una sandía, sus pequeños ojos brillaban como dos estrellitas y extendía sus manitas gorditas hacia ella.
Un día, Mishel decidió llevar a Samuel al mercado. El mercado era un lugar lleno de colores, olores y sonidos. Había señoras vendiendo flores, señores vendiendo pescado y niños corriendo por todos lados. Pero Samuel solo tenía ojos para una cosa: ¡la sandía!
En un puesto, vio una sandía enorme, redonda y brillante. Era la sandía más grande que había visto en su corta vida. Intentó gatear hacia ella, pero Mishel lo detuvo suavemente. "Samuel, espera un momento", le dijo Mishel riendo. "Primero tenemos que comprarla".
Mishel compró la sandía y la llevó a casa. Samuel no podía esperar. Empezó a dar saltitos en su silla alta, señalando la sandía con entusiasmo. Mishel cortó una gran rebanada para él. Samuel la agarró con sus dos manos y empezó a comerla con tanta alegría que el jugo le corría por toda la carita. ¡Era feliz!
Pero entonces, algo mágico sucedió. Mientras Samuel comía su sandía, la semilla de una sandía cayó al suelo. Samuel, curioso como todo bebé, gateó hacia la semilla y la metió en un pequeño agujero que había en el jardín. Mishel no se dio cuenta.
Al día siguiente, Mishel y Samuel salieron al jardín a jugar. Para su sorpresa, ¡algo había crecido en el lugar donde Samuel había plantado la semilla! Era una pequeña planta de sandía con una flor amarilla brillante. Samuel se acercó gateando y tocó la flor con su dedito.
Con el paso de los días, la planta creció y creció. Pronto, tenía hojas grandes y verdes y pequeñas sandías creciendo en ella. Samuel estaba fascinado. Todos los días, Mishel y Samuel iban al jardín a observar la planta de sandía. Samuel incluso le cantaba canciones a la planta.
Un día, una de las sandías estaba lista para ser cosechada. Era una sandía pequeña, pero perfecta. Mishel la cortó y la llevó a la cocina. Samuel observaba con atención cada movimiento de su mamá.
Cuando Mishel cortó la sandía por la mitad, Samuel dio un grito de alegría. ¡La sandía era roja y jugosa! Mishel le dio un pedazo a Samuel. Él la probó y sus ojos se iluminaron. ¡Era la sandía más deliciosa que había probado en su vida!
"¡Mamá! ¡Mamá!", balbuceó Samuel, extendiendo su manita para pedir más.
Mishel se rió y le dio otro pedazo. "Esta sandía es especial, Samuel", le dijo Mishel. "La cultivamos juntos".
Desde ese día, Samuel y Mishel cultivaron muchas sandías en su jardín. Samuel aprendió que las sandías no solo eran deliciosas, sino que también eran divertidas de cultivar. Le encantaba ayudar a Mishel a regar las plantas y a protegerlas del sol.
Un día, los amigos de Samuel vinieron a visitarlo. Samuel, orgulloso, los llevó al jardín y les mostró su plantación de sandías. "¡Miren! ¡Estas son mis sandías!", exclamó Samuel.
Sus amigos estaban impresionados. Nunca habían visto tantas sandías juntas. Samuel compartió sus sandías con sus amigos y todos comieron hasta quedar satisfechos.
Esa tarde, mientras el sol se ponía, Samuel se sentó en el jardín con Mishel, rodeado de sus amigos y de sus sandías. Se sentía feliz y agradecido. Había descubierto que la sandía no solo era su comida favorita, sino que también lo había unido a su mamá y a sus amigos. Y todo, gracias a una pequeña semilla y a su amor por la sandía.
Samuel aprendió que incluso las cosas más pequeñas, como una semilla de sandía, pueden traer grandes alegrías. Y Mishel aprendió que el amor de un bebé por la sandía podía convertir un simple jardín en un lugar mágico lleno de risas y amistad.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El Jardín de los Deseos
Lucía, una niña curiosa, descubre un jardín mágico donde las flores conceden deseos. Viaja a tierras lejanas, conoce criaturas fantásticas y aprende sobre diferentes culturas, pero finalmente regresa a casa con recuerdos inolvidables.

El pájaro herido
Tomás y Lucía descubren la importancia de cuidar a los animales después de encontrar y rehabilitar a un pequeño pájaro herido en su jardín.

El vuelo de Margarita
En el hermoso prado verde, la abuela vaca Margarita ayuda a una oruga bebé a descubrir su verdadero potencial y convertirse en una hermosa mariposa.

Es la Mariposa Superhéroe que Rescata a las Abejas
Es, la mariposa superhéroe, rescata a las abejas y un jardín descuidado, mostrando la importancia de la colaboración y el cuidado del medio ambiente. Con la ayuda de las abejas y los niños, transforma un lugar marchito en un paraíso, enseñando que cada acción cuenta y que juntos podemos lograr cosas increíbles.

El Jardín Mágico de las Hermanas
En el Jardín Mágico de las Hermanas, Lucía y Sofía descubren la magia emocional que puede hacer florecer sus sentimientos. Cuando una bruja malvada amenaza con robar la magia, las hermanas deben usar sus nuevas habilidades para salvar el jardín y sus propias emociones.

El Jardín Mágico de las Hadas
Un niño perdido se encuentra con un jardín mágico habitado por hadas que lo ayudan a encontrar su camino a casa. Las hadas le enseñan sobre la naturaleza y la importancia de cuidar el medio ambiente.

El Secreto del Jardín Susurrante: De Sirvienta a Princesa Corazón de Oro
Clara, una humilde sirvienta, descubre que la Reina está bajo un hechizo de tristeza. Para salvarla, se embarca en una aventura para encontrar la Flor de la Alegría Verdadera, enfrentando peligros y demostrando su bondad, lo que la lleva a descubrir su verdadera identidad como princesa.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



