Escucha este cuento
Gratis · elige una voz¿Quieres más voces para tus propios cuentos? Pruébalas gratis en zVoiceAI →

Martina, con su flequillo negro cubriendo un ojo y su ropa oscura, no era la fan número uno de los parques de diversiones. Prefería la tranquilidad de sus libros y la música melancólica. Pero era el cumpleaños de Joaquín, su hermano pequeño, y él había insistido en ir a "Mundo Aventura", famoso por su gigantesca montaña rusa y, por supuesto, la temible "Casa Embrujada".
Joaquín, con sus ojos brillantes y su energía inagotable, saltaba de un lado a otro. "¡Vamos, Martina! ¡Será súper divertido!", exclamó, tirando de su mano. Mamá Mariana y Papá Sebastián, sonriendo, los seguían de cerca.
La "Casa Embrujada" se alzaba imponente, con su fachada lúgubre y ventanas que parecían ojos vacíos. Martina suspiró. No entendía qué tenía de divertido que te asustaran a propósito. Pero por Joaquín, estaba dispuesta a intentarlo.
Una vez dentro, la oscuridad era casi total. Luces estroboscópicas parpadeaban, proyectando sombras grotescas en las paredes. Sonidos espeluznantes resonaban por todas partes: cadenas arrastrándose, risas macabras, gritos ahogados. Joaquín se aferró a la mano de Martina, pero sus ojos brillaban con emoción.
Al principio, iban todos juntos, pegados como velcro. Pero la casa estaba diseñada para confundir. Un pasillo se bifurcaba en dos, luego en tres, luego en… ¡parecía un laberinto sin fin! De repente, un fantasma colgante apareció de la nada, haciendo que Joaquín gritara y saltara hacia Mamá Mariana. En el caos, se separaron.
Martina se encontró sola en un pasillo oscuro. "¿Joaquín? ¿Mamá? ¿Papá?", llamó, pero su voz se perdió en el eco de la casa embrujada. Suspiró. Genial. Justo lo que necesitaba.
Mientras caminaba, intentando orientarse, se topó con un esqueleto bailarín que intentó agarrarla. Martina, aunque no lo demostrara, se asustó un poco. Siguió adelante, cuidando de no tropezar con las telarañas falsas que colgaban del techo.
Por otro lado, Joaquín estaba con Mamá Mariana, completamente perdido. "¡Quiero a Martina!", gimió, con los ojos llenos de lágrimas. Mariana intentó consolarlo, pero ella también estaba un poco nerviosa. "Tranquilo, cariño, la encontraremos. ¡Sebastián! ¿Estás ahí?", gritó, pero solo obtuvo como respuesta un ulular fantasmal.
Sebastián, entre tanto, había tropezado con una bruja de goma que escupía agua. Empapado y algo desorientado, intentaba encontrar a su familia. "¡Mariana! ¡Martina! ¡Joaquín! ¡Respondan!", clamaba, pero la música estridente de la casa embrujada ahogaba su voz.
Martina, después de esquivar un payaso malvado que reía histéricamente, llegó a una sala con espejos distorsionados. Se miró en uno de ellos y vio su reflejo alargado y deforme. Sonrió levemente. Al menos algo en esta casa coincidía con su estado de ánimo.
De repente, vio otro reflejo en el espejo. Era Joaquín, ¡pero también estaba distorsionado! "¡Joaquín!", gritó Martina, y corrió hacia el espejo. Joaquín la vio y corrió también. ¡Pero era otro pasillo!
"¡Martina! ¡Joaquín!", escucharon una voz. Era Mamá Mariana, que también había visto a Joaquín en el espejo. Corrieron hacia la voz y, ¡por fin!, se reunieron. Se abrazaron aliviados.
"¡Papá falta!", exclamó Joaquín, recordando que todavía estaban incompletos.
Juntos, Martina, Joaquín y Mariana siguieron buscando a Sebastián. Pasaron por un túnel oscuro lleno de arañas falsas y una habitación donde el suelo parecía temblar. Finalmente, lo encontraron atrapado en una red de pesca, luchando por liberarse.
"¡Sebastián!", gritaron al unísono. Lo ayudaron a salir de la red y se abrazaron, aliviados de estar todos juntos de nuevo.
Decidieron que ya habían tenido suficiente de la "Casa Embrujada". Salieron corriendo, riendo y temblando al mismo tiempo. Fuera, a la luz del sol, la casa ya no parecía tan aterradora.
"¿Te divertiste, Joaquín?", preguntó Martina, con una pequeña sonrisa.
"¡Fue increíble! ¡Pero la próxima vez, nos quedamos juntos!", respondió Joaquín, abrazando a su hermana.
Mamá Mariana y Papá Sebastián se miraron y sonrieron. Aunque la "Casa Embrujada" los había separado, también los había unido más. Y Martina, aunque seguía prefiriendo sus libros, admitió para sí misma que, después de todo, no había sido tan malo. Tal vez, solo tal vez, hasta lo había disfrutado un poco.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la familia donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La aventura de los pingüinos
Una familia visita el zoológico y descubre a un pingüino triste. Deciden hacerle compañía y, como agradecimiento, reciben una experiencia única en el zoológico. La lección aprendida: ser amables y ayudar a los demás puede marcar la diferencia.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El Tesoro de la Aventura Natural
Ernesto, un elefante aventurero, encuentra una caja misteriosa que resulta ser un mapa del tesoro. Con la ayuda de su familia, emprenden una búsqueda que los lleva a descubrir el verdadero tesoro: la belleza de la naturaleza y los momentos especiales juntos.

Tatu, el arquero campeón
Tatu, un campesino de la provincia de Buenos Aires, se convierte en un jugador profesional gracias a su talento como arquero y el apoyo de sus primas.

Miguelito y los Torniquetitos Perdidos
Miguelito, un robot que ama jugar con tornillitos, pierde uno de sus favoritos. Atrapado en su ansiedad, pierde otro tornillo. Su padre le enseña sobre la importancia de tomarse su tiempo y trabajar juntos en la búsqueda. Juntos, descubren que las cosas perdidas pueden llevarte a lugares inesperados y valiosos, mientras crean juntos un mundo lleno de imaginación.

Tito, el perro guardián
Tito, el perro perezoso, descubre la importancia de estar alerta y proteger a su familia cuando defiende su hogar de los amigos traviesos de su dueño.

El equilibrio entre el mundo virtual y el real
Martín, un niño adicto a los videojuegos, descubre la importancia de encontrar un equilibrio entre la e-actividad y las actividades al aire libre.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



