Escucha este cuento
Gratis · elige una vozEl pequeño bote de madera chocó contra la arena blanca con un golpe sordo. Coco, con su pelo rizado atrapado en una gorra de béisbol, y Leo, alto y delgado con gafas siempre resbaladizas, se miraron con pánico. La isla era desolada, cubierta de palmeras que se balanceaban como fantasmas y rocas volcánicas negras. No había ni rastro de personas. Su tía abuela Elara, la aventurera más despistada del mundo, los había dejado aquí… ¡por error!
"¡Tía Elara dijo que era un resort!", exclamó Coco, con la voz temblorosa.
Leo se quitó las gafas y las limpió con la camiseta. "Un resort con cero personas y un inquietante silencio... Susurrante, incluso."
La isla, efectivamente, parecía susurrar. El viento silbaba entre las hojas, creando melodías extrañas y un poco aterradoras. Tenían una mochila cada uno, con ropa, un libro, un mapa inútil (¡de Disneylandia!), y un paquete de galletas de chocolate a medio comer. ¡Eso era todo para una semana!
"Tenemos que encontrar agua", dijo Leo, asumiendo el papel de líder. Coco asintió, aunque preferiría estar llorando.
Caminaron a lo largo de la costa, con las rocas pinchando sus pies descalzos. De repente, Coco se detuvo. "¡Mira!" Señaló una pequeña cascada que caía en una poza de agua cristalina. ¡Era un milagro!
"¡Agua! ¡Y parece potable!" Leo llenó su cantimplora vacía. "Ahora necesitamos refugio."
Decidieron construir una choza con ramas de palmera cerca de la cascada. Fue un trabajo duro. Las hojas eran pesadas y las ramas se resistían a ser atadas. Pero trabajaron juntos, Coco atando las ramas con lianas que encontró, y Leo sosteniéndolas en su lugar. Al atardecer, tenían una choza rudimentaria, pero suficiente para protegerlos del viento y, esperaban, de la lluvia.
Esa noche, acurrucados en su choza, escucharon ruidos extraños. Chillidos, gruñidos y el sonido del mar golpeando las rocas. Coco estaba aterrorizada, pero Leo intentó calmarla.
"Son solo animales", dijo, aunque su voz sonaba un poco temblorosa. "Probablemente cangrejos y pájaros."
Al día siguiente, exploraron la isla. Encontraron un árbol de coco cargado de fruta. ¡Bingo! Coco, más ágil, trepó al árbol y lanzó cocos al suelo. Leo los abrió con una piedra afilada. La leche de coco era deliciosa y la pulpa, aunque un poco dura, les llenó el estómago.
Durante los días siguientes, aprendieron a sobrevivir. Leo descubrió cómo pescar con una lanza hecha de una rama afilada. Coco encontró bayas comestibles (después de probar una venenosa y vomitar durante una hora, aprendió a diferenciarlas). Trabajaron juntos, compartiendo tareas y apoyándose mutuamente. Leo, el cerebrito, resultó ser un gran pescador. Coco, la miedosa, se convirtió en una experta en encontrar comida.
Una tarde, mientras caminaban por la playa, encontraron una cueva. Estaba oscura y húmeda, pero la curiosidad pudo más que el miedo. Entraron con cautela. En el fondo de la cueva, encontraron una caja de madera. Estaba oxidada y cubierta de algas, pero aún se podía abrir. Dentro, encontraron un mapa antiguo, un cuchillo oxidado y una brújula. ¡Un tesoro!
El mapa mostraba una ruta a través de la isla hasta una cala escondida. Decidieron seguirlo. Después de un día de caminata difícil, llegaron a la cala. ¡Y allí, amarrado a un muelle improvisado, había un pequeño velero!
Alguien había estado en la isla antes. Y, más importante aún, había dejado un bote.
Leo sabía algo de navegación gracias a los libros que leía. Coco, aunque asustada, confió en él. Trabajaron juntos para reparar el bote y aprovisionarlo con cocos y agua.
Al amanecer, izaron la vela y se alejaron de la isla. La Isla Susurrante se desvaneció en la distancia. Habían sobrevivido. Habían aprendido a confiar el uno en el otro. Y, lo más importante, habían descubierto su propia fuerza.
Una semana después, la tía abuela Elara, con una sonrisa avergonzada, los recibió en el verdadero resort. Coco y Leo se abrazaron, sabiendo que su aventura en la Isla Susurrante los había cambiado para siempre.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El misterio del tiempo perdido
Lucía y su perro Pongo se pierden en una casa abandonada, donde descubren relojes antiguos que los llevan a explorar distintas habitaciones y encontrar la salida.

Manu y el desafío de Godzilla
Un niño valiente llamado Manu enfrenta a Godzilla para proteger su ciudad, demostrando que el coraje supera cualquier desafío.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.

Cristales Brillantes en el Bosque
Cuatro primos exploran el bosque y se enfrentan a un zorro hambriento, pero gracias a la astucia de Margarita, encuentran una cueva llena de cristales brillantes y aprenden sobre la importancia del trabajo en equipo y cuidado del medio ambiente.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



