Escucha este cuento
Gratis · elige una vozTito era un bebé grandecito, ya casi cumplía dos años. Le encantaba explorar el mundo, gateando a toda velocidad por la sala, jalando los manteles (¡ups!), y riendo a carcajadas cuando su mamá lo alzaba por los aires. Pero últimamente, Tito estaba un poquito… confundido. Había llegado a casa una personita muy, muy pequeña, llamada Tiny. Tiny era su hermanito menor.
Tiny era… bueno, Tiny era Tiny. Pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo, comiendo o llorando. No gateaba, no jalaba manteles, y definitivamente no reía cuando lo alzaban (más bien, fruncía el ceño y gritaba). Tito intentaba interactuar. Le ofrecía su sonajero favorito, un patito de goma chillón, e incluso, una vez, un pedazo de galleta (que su mamá rápidamente confiscó). Pero Tiny solo lo miraba con esos ojos enormes y redondos, y… bueno, volvía a dormir.
“¿No le gusto?”, pensó Tito, con el labio inferior tembloroso. Antes, él era el rey de la casa. Todas las miradas, todas las sonrisas, todos los abrazos eran para él. Ahora, Tiny parecía acaparar toda la atención. Mamá y Papá siempre estaban ocupados cambiándole pañales, dándole biberón o arrullándolo para que se durmiera. Tito se sentía… desplazado.
Un día, Tito estaba sentado en la alfombra, jugando con sus bloques de construcción. Intentaba construir una torre altísima, pero los bloques se caían una y otra vez. Frustrado, lanzó un bloque al aire y este fue a parar… ¡directamente al cochecito de Tiny! Tiny se despertó de golpe y comenzó a llorar con todas sus fuerzas.
Tito se asustó muchísimo. Corrió a esconderse detrás del sofá, esperando lo peor. Sabía que había hecho algo malo. Pero en lugar de regañarlo, Mamá lo levantó en brazos y lo llevó junto al cochecito.
“Mira, Tito”, dijo Mamá, con una voz suave. “Tiny está asustado. ¿Puedes ayudarme a consolarlo?”
Tito miró a Tiny, que seguía llorando a mares. Se sentía culpable y un poquito arrepentido. No quería que Tiny estuviera triste. Lentamente, extendió su manita y tocó la mejilla de Tiny.
Tiny dejó de llorar por un instante y miró a Tito. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, pero en su boquita se esbozó una pequeña, muy pequeña, sonrisa.
“¿Ves?”, dijo Mamá, sonriendo. “Tiny te quiere mucho. Solo necesita un poquito de cariño.”
Mamá le dio a Tito un pañuelo para que le secara las lágrimas a Tiny. Tito lo hizo con mucho cuidado, sintiéndose importante y útil. Después, Mamá lo animó a cantarle una canción a Tiny. Tito no sabía muchas canciones, pero recordó una que su abuela le cantaba siempre: “Estrellita, ¿dónde estás…?”
Mientras Tito cantaba, Tiny se fue calmando poco a poco. Al final de la canción, Tiny ya no lloraba. Estaba mirando a Tito con una expresión de fascinación. Incluso, intentó balbucear algunas palabras.
Desde ese día, Tito entendió que Tiny no era una amenaza, sino un compañero. Un compañero pequeño, sí, y un poco ruidoso a veces, pero un compañero al fin y al cabo. Empezó a participar en el cuidado de Tiny. Le alcanzaba los pañales a Mamá, le cantaba canciones, y le hacía muecas graciosas para hacerlo reír. Descubrió que Tiny también reía, aunque su risa era mucho más silenciosa y suave que la suya.
Un día, Tito estaba jugando con sus coches en la alfombra, haciendo ruidos de “¡brum, brum!” Tiny estaba en su manta, observándolo con atención. De repente, Tito tuvo una idea. Cogió un cochecito pequeño y lo empujó hacia Tiny. Tiny lo miró con curiosidad y luego extendió su manita para tocarlo.
¡Lo había agarrado! Tiny agarró el cochecito con fuerza y lo agitó en el aire, riendo a carcajadas. Era la primera vez que Tito veía a Tiny reír de verdad.
Tito se sintió feliz. Había encontrado una forma de jugar con su hermanito. Se acercó a Tiny y le dio un beso en la frente. Tiny le devolvió la sonrisa y siguió jugando con su cochecito.
Ahora, Tito ya no se sentía desplazado. Sabía que siempre sería el bebé grandecito, el que gateaba a toda velocidad y jalaba los manteles. Pero también era el hermano mayor, el que podía hacer reír a Tiny, el que podía enseñarle el mundo. Y eso, era algo muy especial.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la familia donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

La Aventura de la Solidaridad
Martín y Sofía, dos hermanos aventureros, descubren que ayudar a otros les trae alegría. Con su solidaridad, transforman su comunidad en un lugar lleno de amor y esperanza.

El vuelo de Margarita
En el hermoso prado verde, la abuela vaca Margarita ayuda a una oruga bebé a descubrir su verdadero potencial y convertirse en una hermosa mariposa.
Los hermanos unidos
Tres hermanos unidos, Ramón David, Camila y Juan Diego, se adentran en el bosque y viven una aventura cuando Juan Diego se cae de un árbol. Juntos, encuentran una manera de llevarlo de regreso a casa a salvo, demostrando el poder del amor y el apoyo fraternal.

Jugando juntos
Dos hermanos comparten sus juguetes en el parque, enseñando a un nuevo amigo sobre la amistad y el perdón.
Gabriel, el pescador y Julieta, la aventurera
Gabriel, un niño que amaba pescar, lleva a su hermana menor, Julieta, a pescar con él. Julieta, que inicialmente no estaba interesada, se emociona cuando pescan un pez enorme. A partir de ese día, los hermanos comparten la pasión por la pesca y crean recuerdos juntos.

Dos hermanos inseparables
Altair y Adhara son dos hermanos que comparten una fuerte conexión. A pesar de sus diferencias, juntos enfrentarán desafíos y descubrirán el valor de la amistad, el trabajo en equipo y la importancia de la familia.

La Noche de las Sombras Susurrantes
Tres hermanos exploran su vieja casa en una noche oscura y llena de susurros aterradores. Encuentran una muñeca de porcelana que parece estar viva, y la hermana menor desaparece misteriosamente. Años después, la hermana mayor regresa para descubrir la verdad detrás de la desaparición, encontrando a su hermana atrapada en una caja de música, pero con un final escalofriante.

¡Lolo y Toto en la Cancha Encantada!
Lolo y Toto, dos hermanos pequeños, aprenden a jugar fútbol en una cancha mágica. En este lugar encantado, la pelota vuela, aparecen hadas y gnomos, y los hermanos descubren la importancia de la amistad y el trabajo en equipo por encima de ganar el juego.

El pollito valiente
Un pollito morado es discriminado por sus hermanos en la granja, pero aprende a valorarse gracias a un sabio búho y enfrenta su situación con valentía.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



