Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
Lizeth amaba el básquetbol. ¡Le encantaba! Desde que tenía seis años, soñaba con ser la mejor jugadora del mundo. Pero había un pequeño, ¡o mejor dicho, un pegajoso! problema: Lizeth era muy distraída.
En la escuela, olvidaba dónde había dejado su lápiz. En casa, buscaba sus calcetines ¡cuando ya los tenía puestos! Y en la cancha de básquetbol… bueno, digamos que a veces se le olvidaba que tenía que pasar la pelota.
Su entrenador, el Sr. Ramírez, siempre decía con una sonrisa: "Lizeth, tienes un talento increíble, pero ¡necesitas concentrarte un poquito más!"
Un día, mientras practicaban pases, Lizeth, absorta en un pensamiento sobre helado de fresa, se quedó mirando la pelota fijamente. De repente, ¡plop! La pelota se pegó a sus manos. No podía soltarla. ¡Estaba pegada!
"¡Ay, no!" gritó Lizeth, intentando desesperadamente despegar la pelota. Sus compañeras de equipo la miraban con asombro.
"¿Qué pasó, Lizeth?" preguntó Sofía, su mejor amiga.
"¡La pelota está pegada a mis manos! ¡No puedo soltarla!" Lizeth agitaba las manos, pero la pelota se mantenía firme.
El Sr. Ramírez se acercó, examinando la situación con curiosidad. "¡Vaya, Lizeth! ¡Parece que tienes una canasta... pegajosa!"
Todos rieron, excepto Lizeth, que estaba mortificada. ¿Cómo iba a jugar básquetbol con una pelota pegada a sus manos?
"No te preocupes, Lizeth," dijo el Sr. Ramírez, intentando no reírse demasiado. "Vamos a ver qué podemos hacer."
Intentaron tirar de la pelota, usar agua, incluso intentaron con un poco de aceite de cocina (que solo hizo que la pelota fuera aún más resbaladiza y difícil de agarrar). ¡Nada funcionaba! La pelota estaba firmemente adherida a las manos de Lizeth.
De repente, a Sofía se le ocurrió una idea. "¡Quizás necesita algo que la desconcentre! Lizeth siempre se distrae con facilidad."
El Sr. Ramírez asintió. "Podría funcionar. Lizeth, intenta pensar en algo aburrido. ¡Muy, muy aburrido!"
Lizeth cerró los ojos y se concentró. Intentó pensar en… ¡matemáticas! Siempre le resultaban un poco confusas. Pensó en largas filas de números, en fracciones complicadas, en… ¡bostezó!
De repente, sintió que la pelota se aflojaba un poco.
"¡Sigue pensando en matemáticas!" gritó Sofía.
Lizeth continuó pensando en problemas de álgebra, en geometría y en… ¡integrales! (¡Ni siquiera estaba segura de qué eran las integrales!). Cuanto más pensaba en cosas aburridas, más se aflojaba la pelota.
Finalmente, con un pequeño tirón, ¡la pelota se despegó de sus manos! Lizeth la lanzó al aire con alivio.
"¡Lo lograste!" exclamó Sofía, abrazando a Lizeth.
El Sr. Ramírez sonrió. "¡Excelente trabajo, Lizeth! Parece que la distracción a veces puede ser útil."
Lizeth aprendió una valiosa lección ese día. Se dio cuenta de que, aunque su tendencia a distraerse a veces la metía en problemas, también podía ser una ventaja. Aprendió a controlar su mente y a concentrarse cuando era necesario, pero también a abrazar su lado creativo y soñador.
Desde ese día, Lizeth se convirtió en una jugadora aún mejor. Aprendió a usar su imaginación para visualizar jugadas, a anticipar los movimientos de sus oponentes y a convertir canastas increíbles. Y, aunque a veces todavía se distraía un poco, ¡nunca más se le pegó una pelota de básquetbol a las manos!
Además, Lizeth comenzó a usar su "poder de distracción" para ayudar a otros. Cuando sus compañeros de equipo se sentían nerviosos antes de un partido importante, ella les contaba historias divertidas y los hacía reír, ayudándolos a relajarse y a concentrarse. Descubrió que su capacidad para distraerse podía ser una forma de conectar con los demás y de hacerlos sentir mejor.
Al final, Lizeth no solo se convirtió en una excelente jugadora de básquetbol, sino también en una gran amiga y compañera de equipo. Y todo gracias a… ¡una canasta pegajosa!
Unos años después, Lizeth, ya una jugadora profesional, recordó la historia de la canasta pegajosa. Se rió al pensar en lo mucho que había aprendido de esa experiencia. Se dio cuenta de que incluso los momentos más extraños e inesperados pueden enseñarnos algo valioso. Y, por supuesto, siempre recordaría que, a veces, ¡pensar en matemáticas puede ser una forma de solucionar problemas muy pegajosos!
¡Y colorín colorado, este cuento se ha acabado!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



