Escucha este cuento
Gratis · elige una vozHabía una vez, en una granja verde y llena de sol, un marranito llamado Luis. Luis era un cerdito muy alegre y juguetón, le encantaba revolcarse en el barro, comer manzanas caídas de los árboles y jugar a las escondidas con sus hermanos. Pero Luis tenía un secreto: era el marranito más lento del mundo para... bueno, para hacer sus necesidades.
Todos los días, después de un delicioso desayuno de pienso y calabaza, los otros cerditos corrían al lodazal para jugar. Pero Luis se quedaba atrás. Se ponía rojo, fruncía el hocico y hacía un esfuerzo tremendo. Los otros cerditos, sin entender, lo llamaban: "¡Luis, apúrate! ¡Te estás perdiendo la diversión!"
Luis se sentía muy avergonzado. No entendía por qué tardaba tanto. Intentaba apurarse, pero cuanto más lo intentaba, más difícil le resultaba. A veces, incluso se le escapaban las lágrimas de frustración. Un día, la gallina Clotilde, que siempre observaba todo desde su gallinero, se acercó a Luis.
"¿Qué te pasa, Luis?", le preguntó Clotilde con su voz cascada.
Luis, con la voz temblorosa, le contó su problema. "Soy muy lento para... para hacer caca. Y todos se burlan de mí".
Clotilde, que era una gallina muy sabia, asintió con la cabeza. "Luis", le dijo, "cada uno tiene su propio ritmo. No te compares con los demás. Tal vez necesitas algo diferente".
Luis no entendía muy bien a qué se refería Clotilde. Pero la gallina continuó: "¿Has probado a comer más fibra? A lo mejor unas hojas de lechuga o un poco de pasto te ayudarían".
Luis nunca había comido lechuga ni pasto. Siempre comía pienso y calabaza. Pero como estaba desesperado, decidió probar. Al día siguiente, después del desayuno, Luis comió unas hojas de lechuga que encontró cerca del huerto. ¡Y para su sorpresa, funcionó!
No fue una solución mágica e instantánea, pero Luis sintió una gran diferencia. Ya no tenía que hacer tanto esfuerzo, y aunque todavía tardaba un poco más que los demás, ya no era tan lento. Los otros cerditos notaron el cambio.
"¡Luis, estás más rápido!", exclamó su hermano Tomás.
Luis sonrió. "Comí lechuga", respondió.
Los otros cerditos, curiosos, también quisieron probar la lechuga. Descubrieron que era muy rica y que también les ayudaba a ir al baño con más facilidad. A partir de ese día, la granja se llenó de cerditos comiendo lechuga y pasto.
Pero la historia no termina ahí. Un día, el granjero Don Evaristo notó que sus cerditos estaban comiendo toda su lechuga. Estaba muy enojado. "¡Estos cerditos me están arruinando!", gritó.
Don Evaristo decidió cerrar el acceso al huerto con una cerca muy alta. Los cerditos estaban muy tristes. Ya no podían comer lechuga, y Luis volvió a tener problemas para ir al baño.
Clotilde, al ver la tristeza de los cerditos, tuvo una idea brillante. Fue a hablar con Don Evaristo. "Don Evaristo", le dijo Clotilde, "sus cerditos necesitan la lechuga para estar sanos y felices. Si no comen lechuga, no podrán crecer fuertes y dar buena carne".
Don Evaristo, que aunque era un poco gruñón, se preocupaba por sus animales, reflexionó sobre las palabras de Clotilde. Decidió llegar a un acuerdo. Le daría a los cerditos una pequeña porción de lechuga todos los días, a cambio de que lo ayudaran a cuidar el huerto.
Los cerditos aceptaron felices. Luis, que ahora se sentía más seguro de sí mismo, se convirtió en el líder de los cerditos jardineros. Aprendió a plantar semillas, a regar las plantas y a cuidar la lechuga. Y aunque todavía era un poco lento para hacer sus necesidades, ya no se sentía avergonzado. Había aprendido a aceptarse tal como era y a encontrar soluciones a sus problemas. Y lo más importante, había aprendido que la amistad y la colaboración pueden superar cualquier obstáculo. Y así, Luis, el marranito con prisa lenta, vivió feliz en la granja, rodeado de amigos y lechuga.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

La Carrera de Dos Estrellitas
Sury y Ela, dos primas que esperan con ansias su llegada al mundo, se embarcan en una divertida carrera para ver quién nacerá primero. Sin embargo, cuando la competición se torna más relevante que la conexión entre ellas, aprenden que la verdadera victoria radica en la amistad y la unión.

El Ratón y el Queso de Oro
Lucas el ratón descubre un queso de oro y, con la ayuda de sus amigos, aprende sobre la importancia de la honestidad, el esfuerzo y el trabajo en equipo. Una historia infantil inspiradora y educacional que enseña valores fundamentales.

Los programadores curiosos
Tres amigos curiosos descubren el fascinante mundo del software de computadoras, aprendiendo y creando juntos sus propios programas.

La Semana del Aprendizaje en Reque
Un grupo de niños en Reque se une para organizar una campaña divertida y educativa durante la semana de la educación primaria en su colegio. A través de actividades como decorar las aulas, compartir cuentos interesantes y juegos matemáticos, los niños aprenden juntos mientras se divierten. Con una presentación musical, discursos inspiradores y actividades interactivas, los niños logran hacer una campaña exitosa que celebra el valor de la educación. Desde entonces, los amigos continúan aprendiendo juntos y compartiendo conocimientos cada año durante la semana de la educación primaria en su comunidad.

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

El Bosque de la Armonía
En el Bosque Encantado, las familias Plantita, Animalitos y Personitas aprenden la importancia de la unión y el respeto mutuo.

El reloj mágico
Tomás, un joven solitario, viaja en el tiempo a través de un reloj mágico y aprende valiosas lecciones sobre la vida mientras hace amistad con una niña llamada Ana.

Naiara y la potranca salvaje
Naiara descubre clases de equitación y se convierte en una experta jinete, rescatando a una potranca perdida en el proceso.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



