Escuchá este cuento
Gratis · elegí una vozMelodía tenía dos años y le encantaba bailar. Giraba y giraba como una pequeña bailarina, con su pelo castaño ondeando alrededor de su carita redonda. Pero Melodía también tenía un secreto: todavía usaba pañales. A ella le gustaban, eran suaves y cómodos. Pero su mamá, Sofía, pensaba que ya era hora de aprender a usar el orinal.
Un día soleado, Sofía le dijo a Melodía: "Mi amor, ya eres una niña grande. ¿Qué te parece si aprendemos a usar el orinal?" Melodía frunció el ceño. No estaba segura de querer eso. "¿Orinal? ¡No! ¡Pañal!", exclamó, abrazando su barriguita.
Sofía sonrió con paciencia. "El orinal es como un trono para princesas", dijo, guiñándole un ojo. "Y las princesas saben ir al baño solitas."
Sofía le mostró a Melodía un orinal de color rosa con florecitas. Melodía lo miró con curiosidad. Era bonito, pero ¿para qué servía?
"Mira, Melodía", explicó Sofía. "Cuando sientas ganas de hacer pipí o popó, te sientas aquí. Es como sentarse en una sillita, pero especial para ir al baño."
El primer día, Melodía se sentó en el orinal vestida. Se reía y jugaba, pero no hizo nada. Sofía no se preocupó. Sabía que era un proceso lento. Le leyó un cuento mientras estaba sentada, para que se sintiera cómoda.
Al día siguiente, Sofía intentó de nuevo. Esta vez, le quitó el pañal a Melodía y la sentó en el orinal. Melodía estaba un poco nerviosa. Sofía le cantó una canción suave para relajarla.
"Pipí, pipí, sal ahora", cantaba Sofía. "Pipí, pipí, no te escondas más."
De repente, ¡splash! Melodía hizo pipí en el orinal. Sus ojos se abrieron de par en par. "¡Mamá, pipí!", gritó, señalando el orinal.
Sofía la abrazó y la felicitó. "¡Bravo, Melodía! ¡Lo hiciste! ¡Eres una campeona!" Le puso una pegatina brillante en su manita. A Melodía le encantó la pegatina.
Después de hacer pipí, Sofía le enseñó a Melodía a limpiarse. "Primero, tomas un poquito de papel higiénico", explicó Sofía, "y te limpias suavemente de adelante hacia atrás. Así evitamos que las bacterias lleguen a donde no deben."
Melodía intentó imitar a su mamá, pero al principio era un poco torpe. Sofía la ayudó con paciencia, asegurándose de que se limpiara bien. Después de limpiarse, Sofía le enseñó a tirar el papel al inodoro y a tirar de la cadena.
"¡Adiós, pipí!", gritó Melodía, mientras el agua se llevaba el papel.
Lo siguiente era lavarse las manos. Sofía le explicó que era muy importante lavarse las manos después de ir al baño para eliminar los gérmenes. Le enseñó a usar jabón y a frotarse las manos durante al menos veinte segundos, cantando la canción del abecedario.
"A, B, C, D...", cantaba Melodía mientras se frotaba las manos. Luego, se enjuagaban bien y se secaban con una toalla limpia.
Al principio, Melodía tuvo algunos accidentes. A veces, se olvidaba de avisar que necesitaba ir al baño y se mojaba la ropita. Pero Sofía nunca se enfadaba. Le recordaba con cariño que la próxima vez debía avisar antes.
"No te preocupes, mi amor", decía Sofía. "Todos tenemos accidentes al principio. Lo importante es que sigas aprendiendo."
Con el tiempo, Melodía empezó a controlar mejor sus esfínteres. Cada vez avisaba con más frecuencia cuando necesitaba ir al baño. Incluso aprendió a ir sola al orinal, sin necesidad de que Sofía la acompañara.
Un día, Melodía se despertó y le dijo a Sofía: "¡Mamá, quiero ir al baño!" Corrió al orinal y hizo pipí solita. Luego, se limpió, tiró de la cadena y se lavó las manos. Estaba muy orgullosa de sí misma.
Sofía la abrazó con fuerza. "¡Mira qué grande te has hecho, Melodía! ¡Ya eres una niña mayor!" Le dio un gran beso en la frente.
Melodía todavía tenía algunos pequeños accidentes de vez en cuando, especialmente por la noche. Pero ya no usaba pañales durante el día. Había aprendido a controlar sus esfínteres y a seguir los pasos de la higiene personal. Y lo más importante, había aprendido que con paciencia y amor, podía lograr cualquier cosa que se propusiera.
Ahora, Melodía ya no solo bailaba, sino que también cantaba canciones sobre el orinal y lo importante que es lavarse las manos. ¡Era una verdadera experta en higiene personal!
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El Zorro Gourmet
La historia de Zorrito, un zorro que sueña con probar la mejor comida del mundo en el prestigioso restaurante Ratatuy de París. A lo largo de su aventura, descubre que la verdadera pasión y dedicación son más valiosas que el dinero, y que con esfuerzo y creatividad se pueden alcanzar los sueños.

La Promesa Perfecta
En un salón de escuela dominical, los niños aprenden sobre la caída de la humanidad a través de la historia de Adán y Eva, y las promesas de esperanza dadas por Dios a lo largo del tiempo, hasta el nacimiento de Jesús. Con un enfoque en compartir amor y bondad, los pequeños se inspiran a hacer promesas en su propia vida.

La puerta secreta del Área 51
Tres amigos descubren una puerta secreta en el Área 51, donde conocen a un amigable robot que les enseña ciencia y tecnología.

La misión celestial de Aurora y Mateo
"Aurora y Mateo: Los Mensajeros del Cielo" cuenta la historia de una niña y un duende que llevan alegría a todos.

El avión de chocolate de Dieguito
Dieguito, un niño con gran imaginación y amor por el chocolate, ayuda a un hombre necesitado vendiendo chocolates caseros y luego construye su propio avión de chocolate para cumplir su sueño de cabalgar las nubes.

No soy Messi, pero soy yo
Joaquín, un niño apasionado por el fútbol y su ídolo Lionel Messi, se sentía incómodo jugando con niños de su edad. Un día, decidió acercarse a ellos y le rechazaron. Sin embargo, gracias al consejo de su madre, Joaquín encontró la solución para hacer amigos y descubrió que no tenía que ser Messi para ser aceptado.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



