Escucha este cuento
Gratis · elige una vozMimo era un niño muy especial. Tenía cinco años y estaba a punto de empezar el colegio. No hablaba con palabras, ¡hablaba con gestos! Sus manos eran como mariposas que contaban historias, sus ojos brillaban como estrellas cuando estaba contento, y su sonrisa era más contagiosa que cualquier canción.
El colegio al que iba Mimo se llamaba “Arcoíris”, porque cada clase tenía un color diferente, ¡y los niños eran tan diversos como los colores del arcoíris! Mimo estaba un poco nervioso el primer día. Nunca había estado en un lugar tan grande y lleno de gente. Su mamá lo tomó de la mano y lo acompañó hasta la puerta de la clase Amarilla.
En la clase Amarilla, la Señorita Sol, una maestra con el pelo como rayos de sol, les estaba dando la bienvenida a todos. “¡Bienvenidos, pequeños exploradores!”, dijo con una voz dulce. “Soy la Señorita Sol y estoy muy feliz de tenerlos aquí”. Mimo se escondió detrás de su mamá, un poco tímido. La Señorita Sol se acercó a él con una gran sonrisa. “Hola, tú debes ser Mimo. Tu mamá me contó que eres un artista de la expresión. ¡Qué maravilla!”.
Mimo asintió tímidamente. La Señorita Sol le ofreció una hoja de papel y crayones. “¿Por qué no nos cuentas algo sobre ti con un dibujo?”. Mimo sonrió y empezó a dibujar. Dibujó un sol radiante, una mariposa revoloteando, y un corazón grande y rojo. Se lo mostró a la Señorita Sol, quien lo abrazó con cariño. “¡Qué hermoso, Mimo! Nos cuentas que eres feliz y que te gusta la naturaleza. ¡Gracias por compartirlo con nosotros!”.
Después, la Señorita Sol les propuso un juego. “Vamos a imitar animales”, dijo. “Yo diré el animal y ustedes lo imitarán con gestos y sonidos”. Empezó con un león. Los niños rugieron y se movieron como leones. Luego siguió con un elefante. Los niños levantaron sus brazos como trompas y caminaron pesadamente. Cuando le tocó el turno a Mimo, la Señorita Sol dijo: “Un pajarito”. Mimo cerró los ojos y movió sus brazos como si fueran alas. Se movió con tanta gracia y delicadeza que todos los niños quedaron maravillados.
Una niña llamada Lila, que tenía un lazo rosa en el pelo, se acercó a Mimo. “¡Qué bonito lo haces!”, le dijo. “Yo también quiero aprender a moverme así”. Mimo sonrió y le enseñó algunos movimientos. Lila lo imitó y juntos empezaron a bailar como pajaritos. Pronto, otros niños se unieron a ellos. La clase Amarilla se había convertido en un jardín lleno de pajaritos danzantes.
Durante el recreo, Mimo se sentó solo en un banco. Estaba un poco triste porque no sabía cómo hacer amigos. No podía hablar como los demás niños. De repente, un niño llamado Tomás, que tenía un parche en el ojo, se sentó a su lado. “Hola”, dijo Tomás. “¿Por qué estás tan callado?”. Mimo señaló su boca y luego sacudió la cabeza. Tomás entendió. “Ah, no hablas con palabras. ¡No importa! Yo tampoco veo muy bien, pero eso no me impide jugar”.
Tomás sacó una pelota y la hizo rodar hacia Mimo. Mimo la atrapó y la lanzó de vuelta. Empezaron a jugar al balón. Tomás le pasaba la pelota a Mimo y Mimo se la devolvía con una sonrisa. No necesitaban palabras para entenderse. Estaban jugando y divirtiéndose juntos.
Al final del día, la mamá de Mimo lo estaba esperando en la puerta. Mimo corrió hacia ella y la abrazó con fuerza. Le contó todo sobre su día con gestos y sonrisas. Le mostró los dibujos que había hecho, le imitó a la Señorita Sol, y le contó sobre Lila y Tomás. Su mamá estaba muy feliz de verlo tan contento.
De camino a casa, Mimo pensó en todo lo que había aprendido en su primer día de colegio. Había aprendido que no necesitaba hablar para comunicarse, que podía hacer amigos sin usar palabras, y que todos eran diferentes y especiales a su manera. Sabía que el colegio Arcoíris sería un lugar maravilloso para aprender, crecer y ser él mismo. Mimo sonrió. Estaba feliz de ser Mimo, el niño que hablaba con el corazón.
A partir de ese día, Mimo siguió yendo al colegio Arcoíris, aprendiendo y enseñando a los demás con su lenguaje único. Su alegría y su capacidad de conectar con los demás inspiraron a todos. Y así, el colegio Arcoíris se convirtió en un lugar aún más colorido y especial, gracias a Mimo, el niño que hablaba con el lenguaje universal del corazón.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre la amistad donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Héroes de la Naturaleza
Tres hermanos aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente al salvar a un pájaro y un zorro, convirtiéndose en héroes locales.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

El pajarito herido
Catalina y Martina descubren un pajarito herido en el jardín de su abuela. Deciden cuidarlo y aprender sobre la importancia de ayudar a los animales necesitados.

El Zorro Gourmet
La historia de Zorrito, un zorro que sueña con probar la mejor comida del mundo en el prestigioso restaurante Ratatuy de París. A lo largo de su aventura, descubre que la verdadera pasión y dedicación son más valiosas que el dinero, y que con esfuerzo y creatividad se pueden alcanzar los sueños.

La Promesa Perfecta
En un salón de escuela dominical, los niños aprenden sobre la caída de la humanidad a través de la historia de Adán y Eva, y las promesas de esperanza dadas por Dios a lo largo del tiempo, hasta el nacimiento de Jesús. Con un enfoque en compartir amor y bondad, los pequeños se inspiran a hacer promesas en su propia vida.

La puerta secreta del Área 51
Tres amigos descubren una puerta secreta en el Área 51, donde conocen a un amigable robot que les enseña ciencia y tecnología.

La misión celestial de Aurora y Mateo
"Aurora y Mateo: Los Mensajeros del Cielo" cuenta la historia de una niña y un duende que llevan alegría a todos.

El avión de chocolate de Dieguito
Dieguito, un niño con gran imaginación y amor por el chocolate, ayuda a un hombre necesitado vendiendo chocolates caseros y luego construye su propio avión de chocolate para cumplir su sueño de cabalgar las nubes.

No soy Messi, pero soy yo
Joaquín, un niño apasionado por el fútbol y su ídolo Lionel Messi, se sentía incómodo jugando con niños de su edad. Un día, decidió acercarse a ellos y le rechazaron. Sin embargo, gracias al consejo de su madre, Joaquín encontró la solución para hacer amigos y descubrió que no tenía que ser Messi para ser aceptado.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



