Escuchá este cuento
Gratis · elegí una voz
En lo más profundo del Reino de la Escarcha Eterna, donde el viento canta nanas de hielo y las estrellas parecen diamantes colgados del techo del mundo, vivía la princesa Nives. A diferencia de otras princesas, Nives no tenía mejillas sonrosadas ni cabello de seda dorada. Su piel era de un blanco purísimo, como la nieve recién caída, y su cabello era una cascada de hilos de plata que tintineaban suavemente cuando caminaba. Sus ojos, dos zafiros brillantes, reflejaban la paz de los glaciares milenarios.
Nives vivía en un palacio construido enteramente de carámbanos transparentes. Todo en su mundo era azul, blanco o plateado. Aunque amaba su hogar, Nives sentía una curiosidad que derretía un poquito su corazón cada vez que miraba hacia el horizonte del sur. Su padre, el Rey Glaciar, un hombre de barba de escarcha y voz de trueno invernal, siempre le advertía: 'Hija mía, nosotros somos hijos del frío. Más allá de las Montañas de Cristal, el sol brilla con una fuerza que nos desvanecería. El color es un fuego que no podemos tocar'.
Sin embargo, una mañana de invierno, mientras Nives paseaba por el Jardín de las Estatuas Congeladas, algo extraordinario sucedió. Un pequeño pájaro de plumaje azul eléctrico y pecho anaranjado aterrizó sobre su hombro de nieve. El pajarito temblaba, pero sus ojos rebosaban historias. 'Vengo del Gran Valle de los Colores', trinó el ave con una voz dulce. 'Allí, el suelo no es frío y duro, sino suave y verde como el musgo. Hay cosas llamadas flores que tienen todos los colores que puedas imaginar: rojo pasión, amarillo sol y violeta profundo'.

Nives quedó maravillada. Pasó horas escuchando los relatos del pájaro, a quien llamó Brisa. Brisa le contó cómo las mariposas bailaban en el aire cálido y cómo el aroma de los jazmines impregnaba la brisa del atardecer. La princesa, decidida a conocer esa belleza, decidió emprender un viaje secreto. No quería dejar de ser una princesa de nieve, pero necesitaba ver con sus propios ojos que el mundo no era solo blanco y azul.
Equipada con una capa tejida con hilos de aurora boreal y una sombrilla de escarcha mágica que creaba un microclima de frío a su alrededor, Nives comenzó su travesía. Brisa volaba delante de ella, guiándola por senderos ocultos entre las montañas. A medida que descendían, el aire comenzó a cambiar. Ya no era cortante y seco, sino húmedo y dulce. Nives sentía que sus pies de nieve se volvían un poco más pesados, pero su determinación era más fuerte que el miedo a derretirse.
Al llegar al límite del bosque, Nives se detuvo en seco. Ante ella se extendía el Valle de los Colores. Era más hermoso de lo que Brisa había descrito. El verde de la hierba era tan intenso que parecía tener luz propia. Vio alfombras de tulipanes rojos y campos de lavanda que ondeaban como un mar púrpura. La princesa estiró su mano, queriendo tocar una rosa, pero al acercarse, sintió un calor abrasador que hizo que una gota de agua rodara por su brazo. Se asustó. Comprendió que el Rey Glaciar tenía razón: ella no pertenecía a ese mundo de calor, pero su corazón ahora pertenecía a esa belleza.

Fue entonces cuando Nives tuvo una idea brillante. Usando su magia de hielo, comenzó a soplar sobre un charco de agua clara que se encontraba cerca de la linde del bosque. Con cuidado, moldeó el hielo para crear un espejo perfecto, pero no un espejo común. Encantó el cristal de hielo para que capturara y conservara para siempre el reflejo de las flores y los colores del valle. Mientras trabajaba, el sol comenzó a subir en el cielo, y Nives supo que debía regresar antes de que su sombrilla de escarcha perdiera su poder.
De vuelta en el Reino de la Escarcha Eterna, Nives presentó el Espejo de la Eterna Primavera a su padre y a todo el pueblo. El Rey Glaciar, al ver la maravilla de los colores reflejados en el hielo eterno, comprendió que el conocimiento no era un enemigo. Nives colocó el espejo en la plaza principal del palacio. Desde ese día, los habitantes de la nieve pudieron conocer la belleza de las flores sin peligro de desaparecer.
Nives siguió siendo la princesa de nieve, pero ahora, cuando caían los copos sobre el reino, algunos tenían formas caprichosas que recordaban a los pétalos de las rosas del valle. La princesa aprendió que no es necesario cambiar quiénes somos para apreciar lo que es diferente, y que la magia más grande es la que permite que dos mundos distintos se encuentren en armonía.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El Duende del Bosque Encantado
Tres estudiantes descubren a un solitario duende en el bosque encantado y prometen visitarlo todas las semanas, pero pronto deberán luchar contra un malvado troll para salvarlo.

La misión celestial de Aurora y Mateo
"Aurora y Mateo: Los Mensajeros del Cielo" cuenta la historia de una niña y un duende que llevan alegría a todos.

La puerta mágica y la bruja malvada
Tres amigas descubren una puerta mágica que las lleva a un mundo encantado donde enfrentan a una bruja malvada.

Bianca y el unicornio del corazón bondadoso
Bianca, una niña llena de fantasías y colores brillantes, descubre un unicornio en el bosque que la lleva a un castillo donde aprende que para ser una verdadera princesa debe tener un corazón bondadoso, valentía y amor por todos los seres vivos.

La Misión de Lucas y sus Amigos
En un mundo donde los dinosaurios conviven con humanos, Lucas y sus amigos emprenden una emocionante aventura para proteger la Tierra.

El Unicornio Perdido
En "Ulises, Úrsula y Uriel: La Aventura del Unicornio", tres amigos encuentran un unicornio perdido y aprenden sobre amabilidad, generosidad y amistad.

Ana y el Libro de los Secretos
Descubre la historia de Ana, una niña curiosa que encuentra el Libro de los Secretos y aprende sobre el valor del conocimiento.

El Resplandor de Luna
En el planeta Brilloestelar, Luna se lastima y Sol busca ayuda de la sabia Estrella Madre para curarla.

El ventilador mágico
En un pequeño pueblo de Argentina, el mágico ventilador Dani ayuda a Martina a encontrar amigos y descubrir el poder de la amistad.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



