Escucha este cuento
Gratis · elige una voz
Había una vez un reino llamado Pulsar, donde vivía un niño llamado Mateo. En el centro del pecho de Mateo existía un teatro maravilloso donde habitaba una orquesta muy especial. Cada músico era una emoción y todos tenían un instrumento diferente. La Alegría tocaba el xilófono con notas brillantes y saltarinas; la Tristeza acariciaba un violonchelo de sonidos profundos y lentos; el Miedo soplaba una flauta suave que advertía sobre los peligros; y el Enojo golpeaba un tambor con una fuerza que hacía vibrar el suelo.
Mateo creía que para ser feliz, su orquesta solo debía tocar la música de la Alegría. Pensaba que el tambor del Enojo hacía demasiado ruido y que el violonchelo de la Tristeza era demasiado aburrido. Un día, Mateo decidió que ya no quería escuchar a los otros músicos. —¡Silencio! —ordenó—. De ahora en adelante, solo quiero escuchar al xilófono. No quiero sentir nudos en la garganta, ni calor en las mejillas, ni temblores en las manos.
(Pausa para reflexionar: ¿Alguna vez has deseado sentir solo alegría? ¿Qué crees que pasará si los otros músicos dejan de tocar?)
Al principio, todo parecía divertido. Pero pronto, las cosas en Pulsar empezaron a salir mal. Un día, un niño más grande le quitó su juguete favorito sin permiso. Mateo sintió que su tambor interno quería sonar fuerte, sintió que sus manos se ponían calientes y sus músculos se tensaban. Era el Enojo tratando de decirle: ¡Esto no es justo, defiende tu espacio!. Pero Mateo lo obligó a callar. Como no usó la fuerza del tambor para decir no con firmeza, el niño se llevó su juguete y Mateo se quedó sintiéndose pequeño y confundido.
Luego, su perrito Pipo se perdió en el jardín por unas horas. El violonchelo de la Tristeza comenzó a sonar, trayendo una sensación de pesadez en los ojos y un vacío en el pecho. La Tristeza quería que Mateo se sentara un momento, soltara unas lágrimas y buscara un abrazo para recuperar energía. Pero Mateo dijo: No, la tristeza es mala. Al no dejar que la Tristeza tocara su melodía, Mateo no pudo soltar su pena y se sintió cansado y gris por dentro, como una nube que no puede llover.
Finalmente, cuando tuvo que cruzar un puente un poco viejo en el parque, la flauta del Miedo empezó a sonar suavemente. El Miedo quería que Mateo caminara con cuidado y se fijara donde ponía los pies. Pero como Mateo ignoraba a sus músicos, no escuchó la advertencia. Casi se tropieza y se asusta mucho más de lo necesario. Sus piernas temblaban, pero él no entendía por qué su cuerpo reaccionaba así.
(Pausa para reflexionar: ¿Cómo se sentía el cuerpo de Mateo al ignorar a sus músicos? ¿Para qué servían el tambor, el violonchelo y la flauta en estas situaciones?)
Esa noche, el teatro de Pulsar estaba en completo caos. Los músicos estaban encerrados y la música de Mateo sonaba desafinada y débil. Apareció entonces la Directora de la Orquesta, una mujer sabia llamada Sabiduría del Corazón. Ella se acercó a Mateo y le puso una mano en el hombro. —Mateo —dijo con voz cálida—, has intentado silenciar a quienes te protegen. Los músicos no son tus enemigos, son tus informantes.
—Pero es que el tambor me asusta y el violonchelo me pone pesado —contestó Mateo llorando.
—El Enojo es tu guardián —explicó Sabiduría—. Te avisa cuando algo es injusto y te da energía para poner límites, como un escudo. La Tristeza es tu refugio; te ayuda a soltar lo que duele para sanar y pedir ayuda. El Miedo es tu brújula de seguridad; te mantiene a salvo de los peligros. Si los escuchas cuando suenan bajito, no tendrán que gritar.
Mateo cerró los ojos y bajó al teatro de su pecho. Miró al Enojo, que estaba rojo de esfuerzo por no sonar. —Perdón, Tamborilero. La próxima vez que sienta calor en mis manos y tensión en mi mandíbula, sabré que me estás avisando que algo no me gusta. Te escucharé y hablaré con firmeza antes de que explotes.
Luego miró a la Tristeza, que tenía los ojos empañados. —Perdón, Violinista. Cuando sienta ese nudo en la garganta, dejaré que tu música fluya. Lloraré si es necesario y buscaré un abrazo, porque sé que después de la lluvia sale el sol.
Y finalmente al Miedo: —Flautista, cuando mis piernas tiemblen, sabré que me pides que vaya con cuidado. No te esconderé.
(Pausa para reflexionar: ¿En qué parte de tu cuerpo sientes tú el tambor del enojo o la flauta del miedo?)
Desde aquel día, la orquesta de Mateo volvió a sonar armoniosa. Aprendió que no hay emociones malas, sino mensajes que hay que saber leer. Cuando el tambor retumba, Mateo respira profundo y dice lo que siente. Cuando el violonchelo suena, se permite estar tranquilo y buscar consuelo. Cuando la flauta silba, observa su entorno con atención.
Mateo descubrió que para ser un niño valiente y feliz, no necesitaba estar alegre todo el tiempo. Necesitaba a toda su orquesta. Porque sentir el arcoíris completo de emociones es lo que nos permite adaptarnos, cuidarnos y vivir con todo el corazón. Ahora, cada vez que siente un latido fuerte, una respiración agitada o una lágrima asomando, Mateo sonríe y dice: Gracias, músicos, estoy escuchando.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

Los Personajes de la Prueba
Sofía se enfrenta a un examen difícil, pero con la ayuda de cinco personajes inusuales: Alegría, Furia, Temor, Miedo y Desagrado, aprende a trabajar con sus sentimientos para superar el desafío y lograr el éxito.
El Tesoro Escondido de las Emociones
La princesa Sofía descubre el tesoro escondido de las emociones y aprende a reconocer, apreciar y navegar por sus sentimientos, convirtiéndose en una joven sabia y emocionalmente inteligente.

El niño genio emocional
Martín es un niño superdotado con una mentalidad emocional, quien conoce a Laura, una niña con una gran inteligencia emocional. Juntos, descubren que combinando sus talentos pueden lograr grandes cosas.

El sueño de Tomás
Tomás es un niño curioso y alegre que admira mucho a su papá. Le gusta contarle todas sus aventuras, pero también sueña con ser tan inteligente y bondadoso como él. Con el amor y sabios consejos de su papá, Tomás descubre que la inteligencia va más allá de saber muchas cosas, y aprende a ser amable, curioso y siempre dispuesto a aprender. Así, crece feliz y comparte grandes aventuras con su querido papá.

La sombra de los deseos conscientes
Sofía, una niña curiosa, encuentra un libro sobre la sombra del desear y decide buscarla para pedirle un deseo. Pero aprenderá que los deseos impulsivos pueden tener consecuencias negativas. A partir de entonces, Sofía se convierte en una niña más reflexiva e inteligente al tomar decisiones importantes. La historia enseña a todos los niños sobre la importancia de ser conscientes de sus deseos y pensar antes de actuar. Sofía descubre que hay muchas formas de sentirse libre y feliz sin necesidad de pedirle deseos a la sombra del desear.
El Secreto de las Emociones
Lucía y Mateo aprenden sobre inteligencia emocional en un libro de la biblioteca y practican identificando y expresando sus emociones de manera saludable, ayudándose mutuamente y a otros en el proceso.

Descubriendo las habilidades socioemocionales
Emilio, un niño alegre, se enfrenta a la tristeza repentina, lo que lo lleva a embarcarse en un viaje de autodescubrimiento y aprendizaje sobre habilidades socioemocionales. Con la ayuda del Sabio de las Emociones, Emilio aprende sobre el autoconocimiento, la autorregulación y la conciencia social, transformándose en un ejemplo para su comunidad.
El Jardín de Lila: Un Arcoíris de Sentimientos
Lila la lagartija explora su jardín y experimenta diferentes emociones como alegría, tristeza, enojo y miedo. A través de decisiones interactivas, los niños ayudan a Lila a entender y manejar sus sentimientos, aprendiendo valiosas lecciones sobre inteligencia emocional y autorregulación.

"El Corazón Valiente de Bruno el Búho"
Bruno el búho se siente inseguro por su torpeza, pero Doña Teodora le anima a descubrir su talento. Bruno usa su vista aguda para ayudar a las ardillas a encontrar agua y rescata a unos mapaches durante una tormenta, aprendiendo a valorarse y a usar sus habilidades para el bien.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



