Escucha este cuento
Gratis · elige una vozHabía una vez una niña llamada Sofía. Sofía era una niña muy alegre, pero cuando se enojaba… ¡se transformaba en un pequeño volcán!
Un día Sofía jugaba en casa con unos bloques, construyendo un castillo altísimo, cuando de repente su mamá se acercó a dónde estaba jugando y le dijo:
— Sofía, es hora de bañarse, guarda tus bloques por favor.
En ese momento, Sofía, sintió que el volcán dentro de ella empezaba a despertar. Se enojó muchísimo, sintió un calor en su pancita, sus manos se apretaron en puños y su cara se puso roja como un tomate maduro.
—¡No quiero! —gritaba Sofía, con la voz temblorosa como si la tierra estuviera a punto de temblar. Daba patadas al aire, intentaba rasguñar y hasta le pegó a su mamá con una manita rechoncha.
Su mamá al ver esto, no se asustó. La miró con una sonrisa tranquila y suave como una pluma, y le preguntó:
—Sofía, ¿sabes qué pasa cuando gritas y pateas? ¿Te has dado cuenta de lo que ocurre a tu alrededor cuando el volcán erupciona?
—¡No, no lo sé! —respondió gritando Sofía, con lágrimas asomándose en sus ojos rojos de furia.
—Todos se asustan… los juguetes se esconden, los pajaritos dejan de cantar, ¡y tú sigues enojada! —le explicó su mamá, con una voz dulce como el caramelo, pero firme como una roca.
Sofía se quedó pensando en lo que su mamá le había dicho. Su mamá tenía razón. Después de enojarse así, de dejar que el volcán dentro de ella hiciera erupción, siempre se sentía triste y sola. Los bloques de construcción parecían mirarla con reproche, y su osito de peluche, Tito, se escondía detrás del sofá.
—Entonces, ¿qué hago con mi enojo, mamá? ¿Dónde lo meto para que no explote? —preguntó Sofía, con la voz mucho más bajita, casi un susurro.
Su mamá se agachó a su altura, tomándole las manos con cariño, y le dijo:
—Voy a contarte un secreto mágico, un secreto que los dragones sabios conocen muy bien. Cuando tu enojo quiera salir, cuando sientas ese calor en la pancita, pon tu mano en tu pancita y respira como un dragón dormido. Mira… —inhaló despacito, llenando sus pulmones de aire fresco, y exhaló lento, muy lento, como si soltara humo imaginario por la nariz.
Sofía la miró con curiosidad. Nunca había visto a su mamá respirar como un dragón. Parecía tan tranquila y serena.
—Ahora inténtalo tú —le animó su mamá.
Sofía cerró los ojos y lo intentó. Puso su pequeña mano en su pancita y siguió el ejemplo de su mamá:
Inhala... exhala...
Su pancita subía y bajaba suavemente, como una ola en el mar. Sintió el aire fresco entrando por su nariz y saliendo tibio por su boca. Y poco a poco, como por arte de magia, el calor de su enojo se fue apagando, como una fogata a la que le echan agua.
—¡Funciona! —dijo Sofía sorprendida, abriendo los ojos de par en par. ¡Su enojo se había ido! ¡El volcán se había dormido!
Ese día, Sofía aprendió una lección muy importante. Aprendió que su enojo no era malo, que todos se enojan a veces, pero que era importante cuidarlo para no lastimarse a ella misma y no lastimar a otras personas. También aprendió que en lugar de gritar, patear y pegar, podía respirar como un dragón dormido, abrazar a su peluche favorito, Tito, o pedir un momento a solas en su rincón especial para calmarse.
Desde entonces, cada vez que Sofía sentía ese calor en la pancita, esa señal de que el volcán estaba a punto de despertar, respiraba profundamente, como un dragón dormido, y encontraba otra manera de calmarse. A veces, dibujaba un volcán enojado y luego lo coloreaba con colores suaves y alegres. Otras veces, le contaba su enojo a Tito, que siempre la escuchaba con atención y sin juzgarla. Y otras veces, simplemente se sentaba en su rincón especial, un cojín suave junto a la ventana, y miraba las nubes pasar hasta que el enojo se disipaba como el humo.
Sofía descubrió que controlar su enojo no era fácil, pero que con práctica y paciencia, podía domar al volcán que vivía dentro de ella. Y así, Sofía, la niña que antes se transformaba en un pequeño volcán, se convirtió en Sofía, la niña que sabía respirar como un dragón dormido y que siempre encontraba una manera de convertir su enojo en algo positivo.
Un día, incluso, le enseñó el secreto del dragón dormido a su amigo Martín, que siempre se enojaba cuando perdía en los juegos. Martín al principio se resistió, pero después de intentarlo varias veces, descubrió que respirar como un dragón realmente funcionaba. Y así, Sofía y Martín se convirtieron en los mejores amigos, compartiendo secretos y aprendiendo juntos a controlar sus emociones.
Y colorín colorado, este cuento del volcán dormido ha terminado.
¿Te gustó el cuento?
Compártelo con otra familia o con tu clase, o descárgalo para imprimir.
¿Quieres uno así, pero tuyo?
Escribe una idea (o el nombre de tu peque) y lo escribimos e ilustramos en un par de minutos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
¿Y si el protagonista fuera tu peque?
El cuento de la semana
Un cuento gratis cada semana. Sin spam, te das de baja con un clic.
¿Te gustó este cuento?
Crea un cuento sobre las emociones donde tu hijo o hija sea el héroe
Gratis y listo en uno o dos minutos. Escribe su nombre y una idea: nosotros lo escribimos y lo ilustramos.
Crear su cuento gratisGratis · Tu primer cuento, sin registrarte
Herramientas del Cuento
Tu hijo es el héroe
Reescribir con el nombre de tu hijo como protagonista
Descargar como PDF
Cuento completo con ilustraciones listo para imprimir
Gratis
Diploma de lectura
Un diploma para imprimir con el nombre de tu peque. También para toda la clase.
Gratis
Regalar este cuento
Envíaselo a la abuela, a un tío o a quien quieras, con una dedicatoria.
Gratis
Insertar en tu blog o aula virtual
Copia un código y muestra este cuento en tu blog, Moodle o Google Sites.
Gratis
Agregar preguntas de comprensión
Literal, inferencial, crítico, creativo y vocabulario
Crear quiz de comprensión lectora
Preguntas de opción múltiple sobre este cuento
Crear página para colorear e imprimir
Dibujo en blanco y negro listo para el aula
Traducir cuento
Traducir a otro idioma preservando el estilo
Editar cuento
Modificar la historia con instrucciones específicas
Reescribir para niños más pequeños
Vocabulario más simple, oraciones más cortas
Reescribir para niños más grandes
Vocabulario más rico, mayor complejidad
Regenerar ilustraciones
Mantener el texto, generar nuevas imágenes
Crear mi Cuentito
¿Te inspiraste? ¡Crea tu propio Cuentito!
Usa IA para escribir un cuento personalizado en segundos.
Crear mi CuentitoCuentitos que también podrían gustarte

El jardín de las emociones
En el pequeño pueblo de Martín, Sofía y Lucas, descubren un jardín mágico lleno de plantas que representan diferentes emociones. Aprenden a cuidar sus propias emociones y ayudar a los demás a hacerlo también.

El monstruo de las emociones
Emilio, un pequeño monstruo con la habilidad de percibir las emociones de las personas, ayuda a Mateo a manejar sus sentimientos y aprender importantes lecciones sobre emociones.

Sofía y el sapo valiente
La princesa Sofía debe enfrentarse a un malvado dragón que destruye su reino, pero con la ayuda de un sapo heroico disfrazado aprende a controlar sus emociones para vencer al monstruo.

Luz y el Jardín de las Emociones
Luz, una niña del pueblo de Colores, se adentra en el mágico Jardín de las Emociones, donde flores representan diferentes sentimientos. Aprenderá a manejar sus emociones y a ayudar a otros a hacer lo mismo, descubriendo que cada emoción necesita atención y cuidado.

El tesoro de los corazones valientes
Martina, Lucas y Benjamín encuentran un mapa que los lleva a enfrentar desafíos emocionales en busca de un tesoro. Aprenden sobre el poder de las emociones y la amistad verdadera.

El Pájaro de las Emociones
En "El Pájaro Mágico del Lenguaje Emocional", Sofía descubre un mundo sin color hasta que conoce a un pájaro que le enseña a comunicarse a través de las emociones. Juntos, transforman su pueblo y aprenden la importancia de entenderse sin palabras. Una historia inspiradora sobre la magia de la comunicación y el entendimiento emocional.

Marcos, el niño que aprendió a controlar su ira
Marcos, un niño inteligente pero irascible, aprende a controlar su ira con la ayuda de su maestra y amigos. Descubre que respirar hondo, pensar racionalmente y hablar de sus sentimientos le ayudan a calmarse y resolver problemas de manera efectiva.

El Jardín Mágico de las Hermanas
En el Jardín Mágico de las Hermanas, Lucía y Sofía descubren la magia emocional que puede hacer florecer sus sentimientos. Cuando una bruja malvada amenaza con robar la magia, las hermanas deben usar sus nuevas habilidades para salvar el jardín y sus propias emociones.

El Secreto Mágico de la Sonrisa de Samuel
Samuel, un niño un poco triste, encuentra una moneda mágica y un hada llamada Alegría que le enseñan el poder de la sonrisa. Al principio, le cuesta sonreír, pero al esforzarse y observar las cosas bonitas a su alrededor, descubre que la sonrisa es contagiosa y puede traer alegría a su vida y a la de los demás. Samuel se convierte en un embajador de la sonrisa, iluminando el mundo con su alegría.
Explora libros y crea historias
Puedes crear historias en libros existentes, crear tus propios libros con personajes o escribir historias independientes.



